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domingo, 3 de octubre de 2010

Ubicate!

En una reunión de científicos, uno de ellos se levanta y dijo que ya no necesitaban a Dios, y que alguien tenía que ir a decírselo.
Entonces otro de ellos se acerca a Dios y le dice
-Sabes Dios, hemos llegado a la conclusión de que ya no te necesitamos para nada.Ya podemos clonar animales, pronto lo haremos con humanos, entre otros muchos logros.
-Hagamos una cosa, dijo Dios, ¿porqué no creamos un ser humano? Pero tal cual como yo lo hice en el principio.
-Claro, dijo el científico, y se agachó para tomar un puñado de tierra.
-No, no, no. Esa tierra es mía, yo la hice, vos hacete la tuya y sacá de ahí.
Esta anécdota puede tomarse por alguno como una expresión contra la ciencia o el conocimiento científico. Sin embargo, no es esa la idea. No pretendo tomar el ejemplo de cuando los científicos eran perseguidos por la inquisición, ni ponerlos de la vereda de los enemigos de la fé.
El punto acá es la soberbia humana en contra de Dios.
El decirle "Dios, ya no quiero hacer el mundo a tu manera, ahora vamos a hacerlo a la nuestra, y ya no queremos que vos nos digas lo que está bien y mal, eso lo queremos determinar nosotros". Ese fue justamente el espíritu que se movió en el hombre en la tentación. No fue ni una manzana, ni el querer tener un momento de placer con Eva. Fue una rebelión en la que quiso constituirse como su propio dios. Esa fue la oferta que le hace el diablo "seréis como Dios", y eso fue lo que el hombre compró.
Ahí nace el sistema de vida que conocemos hoy, que la Biblia denomina "el mundo", un sistema basado en el "divorcio" del hombre respecto a Dios y que trajo como resultado lo que hoy podemos ver.
Hombre, ubicate. Dios te ha dado lo que tenés y lo que sabés, lo que vos usas para querer "destronar" a Dios de tu "sistemita de vida", es justamente lo que Dios te ha dado para que hagas de la tierra un mejor lugar. No sos poca cosa, pero tampoco sos Dios. Dejá que cada cual cumpla su función.
Que tal si empezamos de nuevo con El?
Dios nos ha dado a su Hijo para hacerlo posible.
Que tengas una buena semana.
Iván

sábado, 7 de agosto de 2010

Sobre los absolutos (parte 1)

En el año 1820 el filósofo Hegel dijo: 
"hasta ahora parece que todos los seres humanos estamos siendo empujados a vivir bajo normas que otros han fijado de lo bueno y lo malo. La religión se ha dedicado a definir la conducta de como debemos vivir, que debemos pensar y cómo tenemos que actuar, pero yo declaro que NO DEBE HABER  ABSOLUTOS MORALES"

Por otro lado, en la Biblia encontramos una moral absoluta, y un Dios absoluto. Basta con leer los mandamientos. Dios no propone, no discute, sino que declara.
En esta época, el "delito" mas grande de los cristianos será la proclamación de una verdad absoluta, en medio de un mundo que sostiene una verdad relativa, y por ende, muchas verdades, o mas bien, muchas versiones sobre las distintas verdades humanas. 

El hombre no puede, ni es bueno que, proclame absolutos. Porque siempre tiende a someter a los demas por medio de ellos.
Pero hay morales absolutos que no fueron establecidos por el hombre, pero que están en el hombre, en todo hombre sobre la faz de la tierra. Estos fueron puestos, no por la Iglesia, no por un papa o pastor, sino por Dios mismo. 
Donde hay un hombre, hay una conciencia, y la conciencia se relaciona con lo absoluto. Hay en el universo (la etimología de la palabra lo dice: uni-verso: una verdad) una verdad absoluta, tan absoluta como las leyes de la gravedad (¿o alguno cree que la gravedad es relativa?), el universo está unido por una misma verdad que está presente en toda su expansión.
Entonces, no hay absolutos humanos, pero si los hay divinos. 
En cuanto a ellos, no debe tampoco intentar controlarlos, porque ellos están para mostrarle al hombre que hay un Dios absoluto, y que el hombre no se encuentra en condiciones favorables ante él. Ese conocimiento nos lleva a buscarle para poder encontrar redención y santificación en él. 
Seguí la verdad que Dios te permite ver, desde tu conciencia misma, hasta la revelada en las Escrituras. 

Romanos 1. 19-22
porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 
Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.
Profesando ser sabios, se hicieron necios,
Romanos 2.14-16
Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos,
mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,
en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio
 Romanos 3.23-25
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados